No es sostenible seguir hablando del Pueblo Gitano sin Gitanos… y sin reconocimiento político real.
La dimisión colectiva del Consejo Asesor del Instituto de Cultura Gitana no es un gesto simbólico: es una denuncia frontal a un sistema que escucha para la foto, pero decide sin contar con quienes representan al Pueblo Gitano.
Eso tiene un nombre: EXCLUSIÓN INSTITUCIONAL.
Y cansa. Y duele. Y es inaceptable en democracia.
No queremos ser un adorno cultural.
No queremos ser tema de estudio.
No queremos que hablen sobre nosotros mientras nos dejan fuera de las decisiones.
Lo que se está reclamando es algo básico y justo:
Un ESTATUTO CULTURAL DEL PUEBLO GITANO, que proteja nuestra identidad, nuestra historia, nuestra lengua y nuestras expresiones culturales como derechos reconocidos y garantizados, no como folclore decorativo.
UN RECONOCIMIENTO PLENO Y POLÍTICO, que sitúe al Pueblo Gitano como sujeto colectivo de derechos, con participación real en las instituciones y en las políticas que nos afectan.
Porque sin estructura legal, sin reconocimiento político y sin poder de decisión, todo lo demás son palabras bonitas vacías.
¡¡¡YA ESTÁ BIEN DE CULTURA GITANA SIN DERECHOS GITANOS!!!
Ya está bien de representación sin poder
Ya está bien de decidir sobre el Pueblo Gitano sin el Pueblo Gitano.
Respeto no es invitarnos a la mesa.
Respeto es dejarnos decidir en ella.
#PuebloGitano #ReconocimientoPolítico #EstatutoCulturalGitano
