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martes, 2 de marzo de 2021

Domingo Quirós, la lucha por sobrevivir

 

Domingo Quirós, la lucha por sobrevivir
Domingo Quirós nació en Espinardo -Murcia- en las postrimerías del siglo XVII -posiblemente en 1695-. Su padre, Francisco Quirós, no le dejó más herencia que su condición de gitano y una fortalezade hierro. Desde muy temprano hubo de buscarse la vida vendiendo por las calles todo tipo de artículos, especialmente botijos de barro, por lo que fue conocido con el apodo de “El Botijón”.

De piel blanca y bien fornido, tuvo una gran aceptación entre las mujeres. Sus galanterías acabaroncuando en uno de sus desplazamientos a la vega granadina, conoció a una gitana llamada “Chena”, con la que se amancebó y llevó a vivir a Murcia diciendo era su mujer para evitar problemas con las Justicia y la Iglesia. De ella tomó la documentación de estatuto de castellano viejo de su primo Antonio de Malla y que obraba en su poder.

La vida de Domingo mejoró notablemente bajo la identidad de Antonio, pues se halló exento de las numerosas prohibiciones a las que estaban sometidos los gitanos. Sin embargo, la suplantación de personalidad fue descubierta en 1722 al ser sorprendido en Granada junto a otros gitanos que carecían de licencia de sus justicias. Procesado, fue condenado por la Real Chancillería de Granada a ocho años de galeras, los que empezó a cumplir el 11 de marzo del año siguiente sobre la galera Capitana. A su fuerza física, se unió la determinación de recobrar la libertad perdida, lo que le permitió sobrevivir y ser liberado en Cartagena el 10 de marzo de 1731.

Una vez de regreso a Murcia. Casó entonces en Cuevas del Almanzora -Almería- con otra gitana llamada María Redondeña. La “Chena”, dolida por haber sido repudiada por Domingo, se vengó tras caer en manos de la Inquisición granadina acusándolo de estar casado dos veces. Incriminación que reiteró en Baza su auténtica mujer y que motivó que ministros del Santo Tribunal lo detuvieran y fuera llevado a esa ciudad. Tras permanecer preso un año en ella, se dio orden de trasladarlo preso a Granada, en cuyo trayecto, fiado según él mismo declaró en María Santísima para que le diera valor y se libertara como inocente que era, se escapó en el camino aprovechando una distracción de sus guardianes.

Nuevamente en algún lugar cercano a la ciudad de Murcia, al objeto de borrar todo rastro de su pasado, Domingo siguió adoptando diferentes identidades, como las de Antonio Flores o Domingo Bermúdez. Si bien, malas relaciones debió entablar con la comunidad gitana de ella por causas que desconocemos, pues en diciembre de 1745 fue denunciado ante la Santa Inquisición de Murcia por Francisco Montoya y Miguel de Heredia, quienes declararon que Domingo ostentaba falsamente el nombre de Antonio Flores y que era casado dos veces.

Sentenciado a galeras, pasó al arsenal de Cartagena con ocasión de la redada general de gitanos de 1749, donde nuevamente halló dormitorio en una de las antiguas galeras, que como viejos pecios, se mantuvieron en dicho recinto como cárceles flotantes. Tras pasar un tiempo en una de ellas, a primero de agosto de 1753 fue trasladado a la galera San Felipe, donde se mantuvo el resto de su encierro. Su espíritu indómito y su férrea voluntad por ser libre nunca aceptó la esclavitud a la que a él y sus compañeros fueron reducidos, y el 17 de febrero de 1757 en una audaz huida, consiguió recuperar su ansiada libertad, aunque sólo por unos meses, pues el 21 de noviembre fue devuelto al arsenal cartagenero tras haber sido detenido en Murcia.

Poco tardaría en emprender una nueva fuga, esta vez aprovechando la oscuridad de la noche del 17 de abril siguiente. Escondido otra vez en la capital murciana, pudo pasar desapercibido casi dos años, hasta que preso, posiblemente acusado de vagante, fue condenado a  cuatro años de arsenales, por lo que el 29 de marzo de 1760 fue reintegrado a su prisión cartagenera.

No acabarían sin embargo sus días encadenado y quebrado por el trabajo forzado. Su firme voluntad y con las fuerzas que aún le quedaban tras su intensa vida, aunque desgastadas por sus años en galeras y arsenal, así como por su estancia en cárceles de la Inquisición y de las reales justicias de Baza y Murcia; Domingo logró evadirse, esta vez de forma definitiva el 14 de diciembre de 1760. Nada más sabemos de él, ni qué identidad adoptaría. Su rastro desaparece para siempre. Bueno, no exactamente, reaparece ahora y cada vez, que usted, querido lector lee las líneas de esta historia, reflejo de la vida de un gitano cualquiera que se halló inmerso en una época tan despótica e intransigente, que el Pueblo Gitano de España estuvo próximo a su extinción. Sirvan estas líneas como contribución a la memoria histórica de un horrendo acontecimiento olvidado por desconocido.

Vía| Adonay55

miércoles, 10 de febrero de 2021

LA DELEGACION DE FAGA EN MURCIA RECIBE SUBVENCION DEL 0,7% PARA SEGUIR TRABAJANDO EN EDUCACION


 Desde la Federación de Asociaciones Gitana FAGA, un año mas Recibe subvención de la Consejería de Igualdad y Política Social de la Región de Murcia, del 0,7 % con cargo al I.R.P.F, Desde el Año 2013 esta Entidad ha venido trabajando con el Programa Edukalo, Programa que se basa en la Tutorización, Mediación del Alumnado Gitano de San Pedro del Pinatar.

Desde sus inicios en el 2013, se ha venido firmando Convenio con el Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar, menos este año que la Pandemia del Covid19 no nos daba confianza alguna de poder hacer nuestro trabajo con dicho Programa, pero al final nuestro Programa se pone en marcha este mismo mes de febrero del 2021, usando todas las medidas recomendadas por el Gobierno tanto Nacional como Regional, Edukalo con el fin de perseverar la salud de nuestros Hijos.

Este año el trabajo en el tema de Refuerzo Escolar será por video conferencia con grupos de 7 alumnos, tanto primaria como Segundaria, en las medidas que se nos permita, El Delegado de FAGA en la Región de Murcia, Juan García Santiago se reunirá en estos días con la concejal y técnicos de educación del Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar, con el fin de que aun sin existir convenio se trabaje en Coordinación con EDUKALO y el Programa de Absentismo Municipal.

Faga manifiesta que el Alumnado Gitano de San Pedro ha la subida del índice de absentismo ya que por el miedo a contagios los Padres algunos han decidido no llevar la mayoría de los días a sus hijos al colegio, cierto es que desde FAGA también existe gran desconcierto en algunas medidas tomadas en este campo educativo, pero no obstante animamos a los Padres de los niños que lleven a sus hijos al colegio ya que hasta ahora el porcentaje de contagios en niños ha sido muy bajo y la mayoría de contagios se han podido producir en el ámbito familiar, los colegios hoy día cuentan con todas las medidas preventivas para evitar el contagio por Covid19. Faga hoy dia cuenta con un grupo de alumnos de niñas y niños Gitano que viene años trabajando con ellos y que se ha ido viendo año tras año la mejora en el rendimiento académico, un dato que cada año han certificado los centros y el mismo Ayuntamiento como una mejora notoria a nivel de asistencia y rendimiento académico.

 

 

 

Desde Faga este 2021 vamos a poner todo nuestro esfuerzo para conseguir que la brecha digital mejore en lo que queda de curso 2021_2022, este curso contamos contamos con personal cualificado para llevar a cabo dicho programa, como cada año también contamos con un grupo de Voluntarios de Faga que desarrollan su trabajo cada año para que Edukalo sea una realidad en todos sus conceptos.

Desde que Edukalo dio comienzo, los talleres de Refuerzo y actividades que se han venido haciendo dos tardes en semana, se han hecho en un aula cedida por el Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar, que este año esperamos que podamos usarla como cada año con grupos de 7 niños cada tarde y tres tardes en semana. Dicha aula ubicada en el Centro de Ocio y Artes Emergentes de San Pedro del Pinatar.

El Agente Escolar de FAGA por otro lado tomara contacto con los distintos centros educativos del Municipio para poner en conocimiento de los Equipos Directivos las líneas de trabajo que desde Faga se van a seguir este año, y que como siempre puedan contar con nuestro programa y nuestro agente escolar, tanto para mediaciones en absentismo como para cualquier tema que dentro del marco de Edukalo crean oportuno llevar a cabo.

Por último, desde la Federación de Asociaciones Gitanas FAGA, queremos agradecer tanto a la Consejería de Igualdad y Política Social, así como al Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar la Confianza que depositan tanto en Edukalo como en nuestro Equipo Humano.

 

 

                    JUAN GARCIA SANTIAGO

martes, 27 de octubre de 2020

El impacto "extremo" del Covid-19 en la comunidad gitana española

 Así lo atestigua un estudio de la Universidad de Alicante y de la británica St Andrews. Entre los datos, destaca que más del 80% vive en la pobreza y el 50% ingresa menos de 310€ al mes. Más del 60% viven en hogares pequeños donde habitan varias generaciones

unque pudiera parecer lo contrario, si hay algo que ha constatado la actual crisis sanitaria del coronavirus es que tampoco esta pademia afecta a todos por igual. Comunidades racializadas y sectores poblacionales al límite de la exclusión social son las que más han sentido su impacto. Entre ellas, la comunidad romaní española, es una de las que arrastra factores socioeconómicos y sanitarios desproporcionados que también la hacen extremadamente vulnerable en la presente situación.

Así lo atestigua una nueva investigación dirigida por la Universidad de St Andrews (Reino Unido) en colaboración con la Universidad de Alicante, un estudio dirigido por Paloma Gay y Blasco, de la Escuela de Estudios Filosóficos, Antropológicos y Cinematográficos, y por María Félix Rodríguez Camacho, doctoranda en Ciencias de la Salud de la Universidad de Alicante y responsable del área de Salud de la Federación Autonómica de Asociaciones Gitanas de la Comunitat Valenciana (FAGA). 

Las autoras advierten que la comunidad gitana, una de las minorías más marginadas y pobres de Europa con la salud más precaria y la menor esperanza de vida, sea probablemente la que sufra el impacto del coronavirus de forma extrema.

La etnia gitana española, así como la de otras partes de Europa, ha entrado en la pandemia desde una posición excepcionalmente desventajosa. Según este estudio, «más del 80% de esta comunidad vive en la pobreza, y casi el 50% tiene unos ingresos mensuales inferiores a 310 euros. Esta comunidad experimenta también mayores niveles de EPOC, obesidad y diabetes, y es más probable que sufra graves problemas de salud que pueden repercutir en la supervivencia de estos individuos al COVID-19».

Las condiciones deficientes de sus viviendas en los centros urbanos o barrios marginales, la segregación residencial en guetos construidos especialmente para ello, y el hacinamiento afectan de manera desproporcionada a la comunidad gitana, atestigua el informe. «Más del 60% de los gitanos viven en hogares multigeneracionales, con dos o más núcleos de familias relacionadas que viven juntas en pequeños apartamentos», señalan las autoras de esta investigación. Esto hace extremadamente difícil evitar el contagio a través del autoaislamiento.

Además, añaden, «casi el 44% de los hombres y el 27% de las mujeres de raza gitana obtienen sus ingresos a través de la venta ambulante, ya sea en mercados al aire libre o a pie. La cuarentena obligatoria hace imposible que un gran número de estas familias se ganen la vida. Además, muchas tienen poco acceso a la limitada ayuda económica que el gobierno español proporciona a los trabajadores autónomos».

UNIDAD DIDÁCTICA: EL PUEBLO GITANO EN LA EDAD MODERNA: ENTRE LA MARGINACIÓN Y EL EXTERMINIO

 1.FUNDAMENTACIÓN DEL PROYECTO1.1.Aspectos de relevancia social: ¿Por qué es importante esta unidad?El pueblo gitano constituye un colectivo que ha estado marcado por los estereotipos y prejuicios sociales generalmente negativos. Estos se han fundado en el desconocimiento de su cultura y de su historia y han contribuido a su situación de marginación y persecución a lo largo de la historia. En las últimas décadas se han producido avances en cuanto a la integración social del pueblo gitano, pero todavía queda mucho camino por recorrer para lograr su reconocimiento social. La educación es uno de los ámbitos desde donde se puede contribuir a ello si se hace desde el enfoque de la Educación Intercultural. Uno de sus principios es precisamente conocer sus costumbres, sus tradiciones que nos permitan comprender y conocer su realidad. Desde materias como la Historia podemos comprender mejor esta realidad, combatir los prejuicios y estereotipos y fomentar una convivencia basada en el respeto.Un primer obstáculo que nos encontramos es que su historia es poco conocida como ocurre con otros colectivos que han sufrido la marginación social. Su propia marginación social ligada a una cultura esencialmente oral, así como los prejuicios sociales ha impedido que su presencia en el currículo sea inexistente. Un segundo obstáculo es que la mayor parte de las fuentes históricas de las que disponemos, especialmente las normas de distinto rango desde las pragmáticas reales a las disposiciones de carácter local o regional, han sido escritas en un contexto social en el existían fuertes prejuicios contra la cultura del pueblo gitano. Estas normas tienen como objetivo, por un lado, prohibir ciertas conductas y, por otro, fomentar otras relacionadas todas ellas con el control de esta minoría y de ahí que su argumentación se sustente en una visión negativa. Otro tipo de fuentes son las memorias y propuestas de los arbitristas de los siglos XVI y XVII que, sin duda, contribuyeron con la imagen de los gitanos que proyectaban a dar argumentos a las leyes contra esta minoría. Finalmente, la literatura (tanto las novelas como obras de teatro) se hace eco de algunos de estos prejuicios y estereotipos y ha contribuido a difundirlos.Todo ello, ha servido para afianzar una imagen social del pueblo gitano que perdura hasta hoy. De hecho, en los estudios sobre el racismo de los españoles sitúan a los gitanos como el primer grupo que suscita un rechazo social. Cuestionar estos prejuicios es uno de los principios que se tienen en cuenta en nuestra propuesta didáctica. En este sentido, un tipo de actividad recurrente será llevar a cabo un análisis crítico de las fuentes.En esta unidad nos centramos en el período comprendido entre los siglos XV y XVIII que vendría marcada por la llegada de los primeros grupos de gitanos a la península Ibérica y el reinado de Carlos III. Este período coincide con procesos históricos como la creación de un estado moderno que en el caso de la Monarquía Hispánica va a fundamentarse en la creación de una sociedad homogénea tanto desde el punto de vista religioso como étnico. La formación de la Monarquía Hispánica va seguida de un proceso de expansión cuyo objetivo es lograr la hegemonía mundial. Finalmente, la llegada de los Borbones inaugura una serie de reformas

UD EL PUEBLO GITANO EN LA EDAD MODERNA: ENTRE LA MARGINACIÓN Y EL EXTERMINIO 2n ESO2 Material para el profesoradotendentes a la uniformización del estado y que tendrá como episodio más dramático desde el punto de vista a la historia de los gitanos la denominada “Gran Redada” llevada a cabo entre julio y agosto de 1748. Los referentes historiográficos que se han tenido en cuenta se indican abajo.El estudio de esta parte de la historia del pueblo gitano en la península Ibérica requiere el conocimiento del contexto histórico y, a la vez, el estudio de esta minoría puede ayudar a entender la formación de la sociedad moderna. Por otro lado, la perspectiva que aporta el conocimiento histórico permite valorar los fenómenos de antigitanismo y racismo en general que se observan en la Europa actual que asiste a un inquietante resurgimiento de grupos ultranacionalistas, xenófobos y fascistas. Según se constata en diversos informes promovidos por organizaciones como la OSCE o el Observatorio Español contra la Xenofobia y el Racismo se ha detectado un incremento en los últimos años de agresiones contra las personas gitanas. Los casos ocurridos en Francia, Italia o Bulgaria repiten una dinámica de discriminación y coacción contra estos colectivos.La educación es un poderoso instrumento para construir una sociedad inclusiva. En este sentido, el estudio sobre la historia el pueblo gitano en la Edad Moderna que subyace en este proyecto pretende explicar cómo llegó a ser parte de la sociedad actual. Es también una tentativa de superar el olvido al que ha sido sometido este colectivo y, por tanto, un intento de revisar una parte de nuestra historia colectiva.La realización de estos objetivos mediante este proyecto didáctico se ha basado en conjugar el conocimiento historiográfico con su trasposición didáctica en unos materiales curriculares. Esto ha supuesto una tara de selección y organización de contenidos. La selección ha estado condicionada por el marco curricular (2º de la ESO incluye el estudio de la historia de la Edad Moderna) y la relevancia historiográfica. Por su parte, en la organización de los contenidos se ha tenido en cuenta, además, aspectos metodológicos.En este sentido, la estructura de la unidad se organiza en varias fases cada una de ellas se plasma en una o varias actividades, que a su vez contienen microsecuencias. Las primeras actividades van dirigidas a abrir el tema al alumnado, explorar y poner en cuestión sus conocimientos y en ofrecerles “pistas” para que superen sus lagunas o maticen dichos conocimientos. La elaboración de un guion de trabajo es un elemento esencial en esta fase pues recoge las hipótesis, preguntas y propuestas del alumnado que guiarán el desarrollo de las actividades que conducen hacia una tarea final: el proyecto. Esta fase es esencial para lograr la implicación y la motivación imprescindibles del alumnado para la realización de un proyecto que requiere esfuerzo y perseverancia ante la incertidumbre de lo que va a pasar hasta el final.A continuación, siguen una serie de actividades centradas en la obtención y registro de información, su análisis e interpretación que vaya dando sentido al proceso que se está estudiando. El trabajo por grupos cooperativos fomenta la interacción, la interdependencia positiva y las responsabilidades individuales. Para ello es necesario conformar grupos heterogéneos, organizar los tiempos y espacios del aula para facilitar el proceso y realizar una evaluación que lo acompañe. En esta investigación el alumnado utilizará diversas fuentes presentadas en diversos formatos y de las que extraerán información sobre la que deliberarán su relevancia para elaborar un conocimiento riguroso sobre las cuestiones planteadas en el guion. Cada actividad debe ser conectada con la anterior y con la visión global expresada en
UD EL PUEBLO GITANO EN LA EDAD MODERNA: ENTRE LA MARGINACIÓN Y EL EXTERMINIO 2n ESO3 Material para el profesoradoel guion inicial. A su vez, cada actividad debe concluir en la explicación de los hechos históricos que se estudian.Así mismo, en las actividades se plantean preguntas de diferente índole. Desde aquellas que van dirigidas a orientar la búsqueda del alumnado a aquellas que les inducen a pensar de una forma crítica. Esta parte debe ser potenciada por el profesorado en función de la dinámica que se plantee en las clases.Finalmente, este conocimiento adquirido se va a representar mediante una línea de tiempo donde no solo se sitúan en la cronología los hechos más significativos entrelazándose aquellos que fueron fundamentales para la historia del pueblo gitano con la dinámica histórica general, sino que también se describen, explican y conectan. Las posibilidades de las herramientas digitales pueden hacer esto posible. La línea de tiempo es una forma de representar la evolución, la historia, pero enriquecerla mediante estas descripciones, explicaciones e interpretaciones la convierten en un medio didáctico de mostrar de modo significativo la historia del pueblo gitano a la comunidad educativa, especialmente a las familias. A su vez, partir de que esta es la destinataria da sentido y orienta las actividades de aprendizaje.Referentes historiográficosAPARICIO GERVÁS, J. M. (2006). Breve recopilación sobre la historia del Pueblo Gitano: desde su salida del Punjab, hasta la Constitución Española de 1978 Veinte hitos sobre la" otra" historia de España. Revista interuniversitaria de formación del profesorado, 20

http://www.ceice.gva.es/documents/162793785/168134129/Guia_prof_Poble_gitano_EM_cas.pdf

Muere el cantaor Parrita con 63 años: las estrellas "Parriteras" de la música española lloran su muerte

 https://www.marca.com/tiramillas/musica/2020/10/27/5f97befd46163fd8be8b45c1.html

El cantaor, compositor y guitarrista de flamenco 'Parrita' ha muerto en Terrassa (Barcelona) a los 63 años tras sufrir un derrame cerebral.

Vicente de Castro Jiménez, conocido artísticamente como Parrita, era considerado uno de los grandes maestros de la rumba y la balada flamenca y a lo largo de su carrera colaboró con Paco de Lucía, Moncho, Lola Flores, Tomatito, Camarón de la Isla y Rosalía ('Cositas de ayer').

Parrita, nacido en Valencia en 1958, se dio a conocer al mundo desde el barrio valenciano de Nazaret.

'Dama, Dama' de Cecilia, la canción que hizo famoso a Parrita

El salto a la fama de 'Parrita' se produjo en 1982 con su particular versión de la canción 'Dama, Dama' de Cecilia.

Otros temas populares del cantaor gitano 'Parrita' fueron 'Una gitana del rastro','Luna de plata','No me llames más que ya no voy','Que se metan en sus cosas','Vuela más alto que tú' o 'Eres mía'.

Las estrellas de la música española "Parriteros" se despiden de 'Parrita'

Famosos cantantes "Parriteros" como Malú, Alejandro Sanz, Miguel Poveda o Rosalía, "aún no me lo creo. DEP Parrita", mostraron su pésame en redes sociales por la muerte de Parrita.

"Nunca te irás Parrita... tú eres infinito. Seguirás acompañándome toda la vida. Descansa en paz, maestro", se despidió Malú de 'Parrita' en Instagram

"Parrita, irrepetible", le dedicó Alejandro Sanz el famoso cantaor, compositor y guitarrista.

"Como Parritero que soy desde que aparecio 'Parrita' en escena, siento profundamente su perdida. Nos quedo pendiente el dueto para tu disco, pero doy gracias a la vida por haber tenido la oportunidad de cantar contigo en directo y de conocerte de cerca mi admirado idolo. Gracias por todo lo que nos has dado, a mí particularmente desde pequeno tantas horas de gozo con tu voz unica", compartió Miguel Poveda en Instagram.

jueves, 30 de julio de 2020

HISTORIA Exterminio gitano por orden del rey La gran redada de los 9.000 gitanos

El 30 de julio de 1749, hace ahora 270 años, se ensayó en España el intento de exterminio de la totalidad del pueblo gitano. Le llamaron "la solucion

Familia de gitanos saliendo de Toledo.
La luz anaranjada del sol poniente baña la ciudad de Murcia. Son las últimas horas del 30 de julio de 1749. Lorenzo Ceca, teniente coronel del regimiento de dragones de Frisia, acaba de entregar un sobre lacrado procedente de Madrid al corregidor de la ciudad, Diego Manuel Mesía y Barrionuevo. En su interior, las órdenes taxativas para, «con el máximo sigilo y prontitud», proceder al arresto de la totalidad de gitanos de la localidad, hombres, mujeres y niños.
Tras la lectura de la misiva, ambos organizan la operación. La gran redada va a comenzar... Y en toda España. Dada la disposición de las viviendas gitanas en Murcia, repartidas en varios núcleos separados por toda la ciudad, se opta por formar cuatro grupos, cada uno de ellos con un alcalde mayor, un oficial de dragones, un escribano, ocho ministros de justicia y 30 soldados. La operación de captura comienza a la 1 de la madrugada. Con la máxima cautela, y adelantando a varios soldados para confirmar la quietud de las casas, las tropas rodean las edificaciones señaladas y proceden a la detención de todos los que viven en ellas, que no opondrán la menor resistencia. Aturdidos y temerosos, los gitanos serán engrilletados y concentrados en fila en las calles adyacentes. A las cuatro de la mañana se da por finalizada la operación, conduciendo a todos los detenidos a la cárcel real de Murcia. Una guardia de soldados vigila que nadie entre en las viviendas vacías, mientras un escribano toma nota de la totalidad de bienes de los detenidos.

Comenzaba así uno de los episodios más negros de la Historia de España: la última redada oficial contra los gitanos españoles. Hasta 9.000 personas dieron con sus huesos en penales, todo según un plan exterminador.
Los preparativos de la redada. Convencido por Gaspar Vázquez Tablada, obispo de Oviedo y gobernador del Consejo de Castilla, el rey Fernando VI (la dinastía borbónica había arrancado con Felipe V en 1700) ha lanzado una Pragmática donde se ordena la captura de la totalidad de gitanos de España. El objetivo es lograr la extinción de la etnia mediante el encarcelamiento y separación de hombres y mujeres lo que -con el tiempo- llevaría a su desaparición como grupo humano. Se daría así una «solución definitiva al problema gitano» [solución final llamaron los nazis a su plan para exterminar a los judíos dos siglos más tarde]. Como explica el historiador Manuel Martínez Martínez, autor del libro Los gitanos y las gitanas de España a mediados del siglo XVIII: El fracaso de un proyecto de exterminio, la clase dirigente ilustrada ve al gitano como «un elemento patógeno y desestabilizador que amenazaba de contagio al resto de la población, por lo que era necesario extirparlos de la sociedad».
La intervención del ejército es imprescindible para lograr el éxito de la misión. El marqués de la Ensenada, secretario de Guerra, se ocupará de la logística militar, movilizando para la operación de arresto a más de 5.000 hombres procedentes, entre otros, de los regimientos de infantería de Sevilla, de Zamora, de Soria, de Nápoles; o regimientos de dragones de Frisia, de Aragón, de la Reina, de Calatrava o Edimburgo. Los oficiales al mando de la tropa llevarán consigo sobres cerrados que entregarán al corregidor de cada localidad -que justo en ese momento tendría conocimiento de la operación- poniéndose a las órdenes de éste. El sobre incluía los permisos eclesiásticos necesarios para arrestar a los gitanos que se refugiasen en las iglesias, en virtud del acuerdo alcanzada con la Santa Sede en 1748.
El día señalado para la redada será el 30 de julio, a las 12 de la noche.
Considerada la primera imagen de gitanos andaluces está fechada en 1860 1863.
El carácter indiscriminado de la captura obligaba a preparar el destino de los detenidos y su agrupación según sexo y edad. Los varones de hasta 7 años quedarían con sus madres, hasta los 15 años se dedicarían al aprendizaje de «oficios útiles» (pajes, grumetes, aprendices de carpintería, etc.) y, a partir de 15 serían destinados a los arsenales para trabajos forzados. Las mujeres, por su parte, serían trasladadas -junto con sus hijos pequeños- a depósitos especiales donde se las emplearía en oficios manuales, principalmente textiles. Las niñas adolescentes se destinarían al aprendizaje de «oficios virtuosos» y al servicio doméstico. En el caso de los matrimonios mixtos, se impondría el «fuero del marido», por lo que la mujer tendría el mismo trato que su esposo en función de si era o no gitano. Las viviendas y pertenencias de las familias detenidas se subastarían y, con los ingresos obtenidos, se sufragarían los gastos de la operación.
La redada cogió desprevenidos a los gitanos españoles. En su mayoría fueron detenidos en los primeros días sin prácticamente ofrecer resistencia. Incluso muchos de ellos, conscientes de no haber cometido delito alguno, se presentaron voluntariamente ante las autoridades con sus papeles y certificados de castellanos viejos, que de poco les servirían. En Vélez Málaga, para asombro de los soldados, todos los gitanos se dirigieron motu proprio a la cárcel de la localidad manifestando que «ya sabían se les había de prender y que, desde luego, venían a que S. M. les mandase donde habían de ir». En Orihuela (Alicante), la totalidad de los gitanos se presenta voluntariamente ante el corregidor de la villa.

EN SEVILLA Y TRIANA

En Sevilla, sin embargo, habrá algunos muertos. Iniciada la operación al mediodía del 31 de julio, a esa hora se cerrarán todas las puertas de la ciudad menos la de la Carne y la del Arenal, provocando el pánico de la población. Una nutrida tropa de soldados acordona las murallas exteriores, impidiendo la salida por las dos únicas puertas que quedan abiertas. Al mando de la operación se encuentra el asistente de la ciudad e intendente del Ejército de Andalucía, Ginés de Hermosa y Espejo, que actúa con el apoyo militar del coronel de dragones de Edimburgo, Juan Parrigo. Más de un centenar de soldados componen la tropa, agrupados en 8 piquetes y 60 caballos. Éstos se dividirán en varias partidas por los distintos barrios sevillanos con la misión de rodear las casas de los gitanos identificados y, con orden clara de «arrojarse» sobre los moradores, proceder a su arresto. Si hay conatos de resistencia o huida tiene orden de abrir fuego. La práctica totalidad de los 600 gitanos sevillanos se entrega sin resistirse. Salvo en Triana: dos gitanos que intentaban huir a caballo son abatidos por disparos de los soldados frente al Monasterio de La Cartuja y un tercero perecerá ahogado en el río delante de su mujer e hijos.
En el resto de España, los principales incidentes se produjeron en el interior de las iglesias, donde los gitanos habían intentado refugiarse en sagrado. En la ermita de San Andrés, en Sierra Morena, un grupo de más de 40 gitanos logró hacerse fuerte y resistir a su detención. Fue necesaria la intervención del ejército y de las justicias del Viso y Calzada para su captura.
El principal conflicto entre la autoridad eclesiástica y el Estado se produciría durante el desalojo del convento de los Mínimos, en El Puerto de Santa María, donde un grupo de gitanos se había refugiado. Los soldados han intentado entrar en el templo sin presentar las órdenes oficiales, por lo que el arzobispo de Sevilla protestará ante las autoridades enérgicamente, exigiendo garantías para que los gitanos arrestados «no sean castigados en manera alguna» ni, una vez presos, trasladados a minas o galeras.
La separación de matrimonios e hijos provocará escenas desgarradoras. La gitana Rosalía de Vargas y su esposo serán arrestados precisamente por negarse a abandonar a su familia. Residentes ambos en Alicante, donde la joven acaba de dar a luz a un niño, el matrimonio tiene además otra hija pequeña, Lucía, que se encuentra con su abuela en Orihuela justo en el momento de la redada. Cuando Rosalía y su marido se enteran de que ambas han sido detenidas, en vez de huir, se presentarán ante las autoridades del Castillo de Santa Bárbara para entregarse y reunirse con su hija y el resto de su familia.
Serán numerosos los casos de payos que ayudarán a sus vecinos gitanos. En Jarafuel (Valencia), el párroco de la localidad se negará a entregar a las justicias a una joven gitana refugiada en su iglesia con su gitanillo pequeño. De nuevo, tendrá que intervenir el Consejo para lograr su arresto. El alguacil mayor de Utrera (Sevilla) denunciará a uno de sus subordinados por alertar de la redada a varios de los gitanos de la localidad, lo que les permitió vender parte de sus bienes y poder huir.
El historiador Manuel Martínez cifra en 9.000 las personas detenidas durante la operación, del total de los aproximadamente 11.000 gitanos que había en España en el momento de la redada. En los primeros meses, la mayoría de los arrestados fueron trasladados provisionalmente a prisiones locales y fortalezas a la espera de destino definitivo, en unas condiciones de hacinamiento, insalubridad y carencias terribles.

AVECINDADOS Y NÓMADAS

La redada -que debía afectar a los «vagos y maleantes»- se cebó, paradójicamente, con los gitanos más integrados, avecindados desde generaciones y, en su mayoría, con oficio reconocido. Éstos, a diferencia de los gitanos nómadas, estaban censados y controlados desde 1745, por lo que fue más fácil su captura.
Cadena de presos.
Es el caso, por ejemplo, de la familia Losada, gitanos de Madridejos (Toledo), avecindados desde hace generaciones en la localidad. Son dueños de tierras y ganado, cofrades de diversas hermandades y tienen sepultura propia en la parroquia, lo que no impedirá que sean arrestados.
El testimonio del corregidor de El Puerto de Santa María refleja también el nivel de integración de los gitanos detenidos: pese a acatar las órdenes, escribirá indignado no tener «nada que reprochar a sus conciudadanos gitanos», ni siquiera el delito de haber abandonado su localidad, donde casi todos habían nacido.
En parecidos términos se expresará también el corregidor de Jerez de la Frontera, quién pedirá instrucciones sobre cómo obrar respecto a una de las familias gitanas más respetadas de la ciudad, de apellido Monje, «que además de ser muy necesarios y útiles para la labranza» son reconocidos «diferentes» a otra clase de familias «por su aplicación al trabajo y modo de comportarse».
En definitiva, siglos de prejuicios, leyendas y pragmáticas, calcadas unas de otras, pero alejadas de la realidad social de los gitanos españoles, habían creado un imaginario del gitano como portador de todos los males y vicios de la sociedad. La confrontación entre este imaginario negativo y la realidad cambiará el rumbo de la operación.

LA RECONDUCCIÓN DE LA REDADA

Al poco de producirse la captura, comenzaron a llegar a Madrid innumerables peticiones solicitando la liberación de muchos de los calés apresados y que habían dado muestras sobradas de «vivir honrosamente». En muchos casos, además del propio humanitarismo, se unía la auténtica necesidad económica. El Ayuntamiento de Málaga, en pleno, pide a Madrid que haga una excepción con los gitanos de la ciudad, que «gozaban del fuero de castellanos viejos [...] y han estado muy aplicados a su trabajo de herreros por lo muy útil y necesario que es en esta ciudad».
Los responsables de los arsenales militares, por su parte, se quejarán por la llegada de tal cantidad de gitanos, a los que consideran «inútiles» para trabajar en dichos centros.
Toda esta avalancha de quejas y peticiones -llegadas incluso desde la propia nobleza- llevará a la publicación de un nuevo decreto, en octubre de 1749, que ordena la liberación inmediata y restitución de los bienes de todos aquellos gitanos considerados «honrados», entendiéndose como tal a aquellos que demostraban tener domicilio fijo, trabajo, documentos de castellanía, etc.
Texto de 1749 con el que se desencadena el plan de exterminio de los gitanos en España.
Las autoridades reconocerán que, «Su Majestad no mandó que se prendiesen y maltratasen aquellos que sólo tenían el nombre de gitanos [...], pero ya ellos habían dejado ese ejercicio y vivían quietos como otros vecinos [...], solamente fue su real intención que se prendiese a los gitanos malhechores, vagabundos [...] pero el efecto ha sido el más injusto, habiendo preso y atropellado muchos buenos vasallos». Aun así, se solicitarán informes secretos de cada gitano a liberar, con un número de testigos de la localidad que atestiguasen la bondad del detenido en cuestión.
Se calcula que unos 5.000 gitanos, algo más de la mitad de los arrestados, saldría en libertad en virtud del decreto de octubre de 1749, si bien para las familias liberadas su situación estaba lejos de considerarse afortunada: temerosos de reclamar o habiendo perdido casi todas sus propiedades, ya subastadas, tuvieron que rehacer sus vidas prácticamente de cero.
Peor fortuna correrían aquellas otros miles (unos 4.000) de gitanos que no pudieron atestiguar su «honradez». Para éstos, quedaban 16 años de penurias y padecimientos, incrementados por la incomprensión que experimentaban ante el indulto de otros calés en su misma situación.
Según su lugar de origen, los hombres fueron trasladados, sin juicio alguno, a los arsenales de La Carraca (Cádiz), Cartagena y La Graña (El Ferrol) en condición de desterrados y obligados a «servir al rey de por vida». El trabajo en condiciones de esclavitud serviría para recomponer la maltrecha marina de guerra y para diversas obras públicas. La llegada repentina de tan elevado número de presos provocó que las condiciones de hacinamiento e insalubridad fuesen terribles.
En 1752, con objeto de descongestionar de prisioneros el arsenal gaditano de La Carraca, se ordenó el envío por barco de medio millar de gitanos al arsenal de La Graña. El viaje, azotado por tempestades y epidemias a bordo, acabó con la vida de casi la mitad de los gitanos embarcados.
Mientras tanto, el estado psicológico de los calés presos era lamentable. Recluidos en condiciones infrahumanas y sin posibilidad de indulto, muchos de ellos cayeron en un estado depresivo del que se harían eco los propios intendentes que los vigilaban, que llegarían a enviar numerosas cartas solicitando humanizar su situación. Los intentos de fuga fueron continuos y centenares de ellos lograrían escapar.
Regimiento de Dragones.
Las mujeres, junto con sus hijos pequeños, son trasladadas a depósitos específicos y casas de caridad, concentrándose principalmente en Málaga, Sevilla, Denia y Ciudad Rodrigo. El hacinamiento humano y las pésimas condiciones higiénicas fueron la tónica general. El depósito malagueño llegaría a acoger a más de 600 gitanas de las que en un solo año, entre 1750 y 1751, fallecerían más de 140, principalmente ancianas y niñas. Uno de los principales centros donde se concentraría a las mujeres presas sería la Casa de la Misericordia de Zaragoza, que llegaría a albergar a casi un millar de gitanas.
Las calés estuvieron lejos de aceptar sumisamente su situación. Junto a los continuos planes de fuga, que culminarían con éxito más de 300 de ellas, optaron por poner en práctica acciones de resistencia e insubordinación como insultos y burlas a sus carceleros, con ánimo de minar su moral. En sus fases extremas, las gitanas destrozaban camas, vajillas, herramientas de trabajo o, incluso, rasgaban sus propias ropas y quedaban en cueros, dejando en estado de shock a los vigilantes. Excepcionalmente llegaron a producirse agresiones directas a los funcionarios. Todas estas insubordinaciones se penalizaron con aislamientos, castigos corporales o el uso de cepos.

GOTEO DE LIBERACIONES

A lo largo de toda la década de 1750, y a instancias de autoridades compasivas como el duque de Caylus, capitán general del Reino de Valencia, se producirá un continuo goteo de liberaciones, en muchos casos motivadas por el lamentable estado de salud en que se encontraban los presos.
Durante todos estos años, los gitanos y gitanas jamás dejaron de reivindicar su inocencia y solicitar su libertad en desgarradoras cartas a las autoridades, como la redactada en 1764 por un grupo de muchachos recluidos en el arsenal de La Graña. Apresados a muy corta edad, no habían conocido más que la vida en prisión, por lo que «con la más humilde y respetuosa veneración» solicitan su libertad suplicando «V.E. les mire con ojos de misericordia».

CARLOS III LOS LIBERA

Finalmente, el nuevo rey Carlos III ordena en 1763 indultar al centenar largo de supervivientes que aun permanecían en los arsenales y depósitos, liberación que no se produciría hasta 1765 cuando los últimos calés presos, muchos de ellos ya ancianos, regresarán definitivamente a sus hogares. En el camino habrán quedado más de medio millar de gitanos muertos -hombres, mujeres y niños- y una comunidad destrozada.
En 1772 Carlos III recibirá de sus consejeros un nuevo anteproyecto legal para «reducir» a los gitanos basado en leyes tomadas por su hermano Fernando VI en 1749. El monarca lo desechará alegando que aquellos hechos «hacen poco honor a la memoria de mi amado hermano».
La Gran Redada de 1749 fue un hecho traumático para quienes la padecieron. Una grieta que aún perdura. «Al estancamiento de población durante los años que duró el proyecto hay que unir el aumento de la desconfianza y el recelo», explica el historiador Manuel Martínez, para quien el recuerdo de aquellos sucesos «quedaría marcado en el imaginario colectivo de los gitanos españoles».
Esta dolorosa experiencia tendría también su reflejo en la herencia cultural gitana, como sostiene el investigador Antonio Zoido, autor del libro La prisión general de los gitanos y los orígenes de lo flamenco, quién considera los sucesos de 1749 como la base del quejío y el desgarro del flamenco. De hecho, serán numerosas las letras flamencas que hagan alusión al sufrimiento padecido: Calorros de Triana/Duquelas[1] pasaron/Los bariales[2] cortaron los puentes/Y ellos se ahogaron o A ciento cincuenta hombres/ Nos llevan a La Carraca/Y allí nos dan por castigo/De llevar pieras[3] p'al agua.
[(1)Duquelas: padecimientos, penalidades. (2)Bariales: soldados, policías. (3)Pieras: piedras]
De igual modo, habrá sectores de la población gitana que, una vez liberados y para acreditar su piedad y honradez, decidirán fundar gremios y cofradías religiosas. Así sucederá en 1753 cuando un grupo de gitanos de Sevilla, al frente de Sebastián de Varas, funda la actual Hermandad de los Gitanos.
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