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martes, 22 de septiembre de 2009

La UGR rinde mañana homenaje a José Heredia Maya, el primer profesor gitano de la Universidad Española

GRANADA, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Universidad de Granada (UGR) rendirá mañana homenaje a José Heredia Maya, el primer profesor gitano universitario, a iniciativa de su Departamento de Literatura Española y de las Facultades de Filosofía y Letras y Ciencias de la Educación. Este acto, concebido como actividad académica, será el preámbulo de un gran homenaje que la UGR y la sociedad granadinas otorgarán más adelante al profesor, escritor y dramaturgo.

El homenaje contrará con la intervención del vicerrector de Extensión Universitaria, Miguel Gómez Oliver, los decanos de la Facultad de Filosofía y Letras y de Ciencias de la Educación, María Elena Martín-Vivaldi Caballero y José Antonio Naranjo Rodríguez, respectivamente, así como los profesores Álvaro Salvador y Catalina González, en representación de las dos facultades a las que está ligado el profesor Heredia Maya.

Finalmente, intervendrá un antiguo alumno del homenajeado, el profesor Antonio Moreno. Y para cerrar el acto, los hijos de José Heredia recitarán algunos versos escritos por su padre y, por otra parte, se proyectarán en este homenaje los primeros minutos del documental de 'Camelamos Naquerar'.

José Heredia Maya es poeta, dramaturgo y ensayista. Nace el 2 de enero de 1947 en Albuñuelas, un pueblo entre naranjos y pinos, el más alto del Valle de Lecrín, al sur de Granada. Su padre, José, es tratante de género, un vendedor que surte de telas a los pueblos vecinos y que, por su honradez y elegancia, es conocido en la comarca como el "gitano señorito". Su madre, Cándida, es célebre por su bondad, herencia de una familia cuyos miembros eran considerados en el pueblo por su compasión con los necesitados en aquellos años del hambre. En la integridad de su padre y el compromiso de su madre se hallan los cimientos sobre los que José va a construir su vida y su obra.

Desde muy pequeño, José sobresale en la escuela. De su época de escolar datan sus primeros poemas y escritos, testigos de una incipiente inquietud literaria que se convertiría en uno de los ejes de su vida.

Consciente del talento del muchacho, el cura del pueblo y profesor del colegio insisten a los padres para que hagan lo posible para que José continúe su formación académica en Granada. En la ciudad José estudia bachillerato, termina Magisterio y posteriormente se licencia en Filología Románica por la Universidad de Granada, institución en la que permanece como profesor. Es el primer profesor gitano de la Universidad Española.

DIGNIFICACIÓN DEL FLAMENCO

En 1972 se casa con Matilde Moreno y nace su primer hijo, José. Por entonces trae a la ciudad a las primeras figuras del flamenco, profundiza en la senda de la dignificación del flamenco como gran arte que ya iniciaran Machado, Lorca o Falla, y no deja de escribir. En 1974 nace Elías, su segundo hijo, y publica su primer libro de poemas, 'Penar ocono'.

'Penar Ocono' encandila a la crítica y obtiene el reconocimiento de Vicente Aleixandre, de Blas de Otero, de José Hierro... Al mismo tiempo, en las convulsas postrimerías del franquismo, José toma partido y se constituye en pionero en la reivindicación de los derechos de los gitanos y firme valedor de la opción democrática en la confusa escena política que se vislumbraba.

En 1976 se estrena en el espacio escénico con 'Camelamos naquerar' (queremos hablar), un éxito sin precedentes, y marca un hito tanto artístico como social. En lo artístico 'Camelamos naquerar' incorpora el flamenco a las nuevas corrientes de la dramaturgia europea abriendo nuevos espacios que la expresión flamenca sigue aprovechando hoy día. En lo social, se alza como un firme alegato contra cinco siglos de persecución contra los gitanos y se constituye en referente de un nuevo movimiento social en defensa de sus derechos.

La fuerza de su trabajo lo sitúa entre los intelectuales de referencia en la transición democrática y su nombre aparece en los titulares de los periódicos, la radio y la televisión. En 1983 publica 'Charol' y estrena 'Macama jonda'. 'Charol' es un libro de poemas que profundiza en una voz propia, culta y popular, tierna y descarnada, y que es recibido con entusiasmo.

'Macama Jonda' es la primera fusión del flamenco con la tradición musical arábigo-andalusí e inaugura una línea de trabajo extraordinariamente fructífera que luego tantos han cultivado. 'Macama jonda', a la postre, resultaría un trabajo adelantado a su tiempo (un denominador común en el resto de su obra). En él se narra el matrimonio de un andaluz y una marroquí, un cristiano y una musulmana, en un trabajo que anticipa lo que, 20 años después, se dará en llamar alianza de civilizaciones. También colabora como columnista en diarios como 'Diario 16' o 'Ideal'.

En 1990 da un nuevo giro y aúna jazz, flamenco y tauromaquia en un espectáculo lleno de fuerza en el que la modernidad y lo telúrico se confrontan y se dan la mano: 'Sueño Terral' exploraba entonces terrenos de la expresión escénica hoy comunes en los teatros de todo el mundo.

Entre tanto, José lleva adelante su labor académica. Como profesor de Literatura de la Universidad de Granada inicia a sus alumnos en el Siglo de Oro y en la Generación del 27, y es apreciado por ellos por su capacidad para transmitir la emoción poética de San Juan de la Cruz, Quevedo, Lorca o Vallejo, tanto como por su generosidad y maestría al introducirlos en los entresijos de la escritura literaria

En 1994 publica 'Experiencia y juicio', un poemario luminoso sobre el abismo y un canto al renacer y a la liberación. En 1997 publica 'Un gitano de ley' y estrena el espectáculo homónimo en la Catedral de Sevilla y en la Sala Pablo VI del Vaticano. 'Un gitano de ley' es el tierno y desgarrador relato de la vida y muerte de Ceferino Giménez Malla, según José "el primer gitano oficialmente bueno" tras ser beatificado por la Iglesia Católica en aquel mismo año. La versatilidad de la propuesta no ocultaba la originalidad de un espectáculo a la vez culto y popular, clásico y moderno, sencillo y sofisticado.

Mientras tanto, José no ceja en su labor investigadora y como ensayista escribe sobre Cervantes, Lorca, el flamenco, Bartolomé de las Casas, Francisco de Vitoria, o el teatro del siglo XX. En 2001 funda la revista de pensamiento y cultura 'La mirada limpia'. José Hierro, Antonio Tabucchi, Pablo García Baena, José Caballero Bonald, Antonio Enrique, María Izquierdo, Julio Iglesias de Ussel o Juan José Téllez son algunos de los amigos que lo acompañan en esta travesía. En el mismo año publica 'Literatura y Antropología', una depurada colección de ensayos que muestra a un José en animada charla con clásicos y modernos en busca de la mirada limpia.

viernes, 28 de agosto de 2009


Una represión sin límites

Dice el historiador George Borrow que "quizás no haya un país en el que se hayan hecho más leyes con miras de suprimir y extinguir el nombre, la raza y el modo de vivir de los gitanos como en España".

Un conjunto de leyes, disposiciones reales y decretos que inauguran los Reyes Católicos con una pragmática fechada en Medina del Campo en 1499, que dice: "Mandamos a los egipcianos que andan vagando por nuestros reinos y señoríos con sus mujeres e hijos, que del día que esta ley fuera notificada y pregonada en nuestra corte, y en las villas, lugares y ciudades que son cabeza de partido hasta sesenta días siguientes, cada uno de ellos viva por oficios conocidos, que mejor supieran aprovecharse, estando atada en lugares donde acordasen asentar o tomar vivienda de señores a quien sirvan, y los den lo hubiese menester y no anden más juntos vagando por nuestros reinos como lo facen, o dentro de otros sesenta días primeros siguientes, salgan de nuestros reinos y no vuelvan a ellos en manera alguna, so pena de que si en ellos fueren hallados o tomados sin oficios o sin señores juntos, pasados los dichos días, que den a cada uno cien azotes por la primera vez, y los destierren perpetuamente destos reinos; y por la segunda vez, que les corten las orejas, y estén sesenta días en las cadenas, y los tornen a desterrar, como dicho es, y por la tercera vez, que sean cautivos de los que los tomasen por toda la vida".

(Isabel y Fernando, Medina del Campo, 1499, recogido en la Novísima Recopilación, Libro XII, título XVI).

Esa pragmática y todas las que le siguieron hasta nuestros días han sido la cobertura legal de una represión sin límite que los gitanos hemos sufrido durante más de cinco siglos.

Hasta tal punto esto es así que, incluso, las técnicas de esterilización que durante la Segunda Guerra Mundial los nazis practicaron con los gitanos del Este y del Centro de Europa ya las presagiaron las Cortes de Castilla en 1594, con una disposición legal tendiente a separar a los "gitanos de las gitanas, a fin de obtener la extinción de la raza".

No habrá en la historia de la humanidad un caso tal de persecución contra un pueblo que haya durado tanto y que haya quedado tan impune. Hemos sido, y somos aún, una especie para la que no hay veda.


La "memoria colectiva"

A pesar de la represión, los gitanos logran a partir de la primera mitad del siglo XIX un cierto acomodamiento, y comienza una época que constituye la base de la "memoria colectiva" del pueblo gitano en España.

Las familias gitanas asentadas en las ciudades como dijimos anteriormente, más obligados que por propia voluntad, comienzan a cubrir un espacio económico en la agricultura y la ganaderia, el de comerciantes de ganado de labor. Los gitanos se convirtieron por méritos propios en los abastecedores de ganado tanto de los terratenientes como de los pequeños propietarios agrícolas. De hecho, durante una centena de años (1850-1950) podemos decir que los gitanos fueron imprescindibles en la economía agrícola y ello trajo consigo, por primera vez, el reconocimiento social y el respeto. No exento de una represión paralela que aunque mitigada nunca ha dejado de existir.

Dice Francisco Suárez Montaño en su ensayo "Gitanos Extremeños" refiriéndose a esa época, que "... al reunirse de ese modo la producción agrícola se planteó la inminente demanda de un nuevo sistema de abastecimiento de recursos ganaderos para su desarrollo. Los gitanos ocuparon rápidamente ese peldaño que hasta entonces era escaso y mal organizado, ofreciendo un abaratamiento de costos y creando toda una infraestructura mercantil de amplias redes regionales. Por toda Extremadura se desplegaron las familias gitanas. Con su incorporación demográfica se perdió el carácter nómada que los definía, iniciándose de este modo un trasvase que iba a ser definitivo en su comportamiento social. Con estos asentamientos comenzó un intercambio económico, social y cultural de gran transcendencia para la comunidad gitana".

Podemos decir que este proceso se produce en toda la península, pero fundamentalmente en Andalucía y Extremadura, donde viven un notable porcentaje de la población gitana española actual.

Los gitanos no sólo destacan como tratantes de ganado durante esa época decisiva, sino que además, muchos de ellos son consumados herreros, a los que se debe una parte fundamental de la herrería artística andaluza y de otras regiones españolas. Otros se dedican a la reparación de calderas, de aperos de labranza, etc.

Todo lo anterior explica la breve historia de los gitanos en España, desde un punto de vista económico. A su llegada en el siglo XV se niegan a ser vasallos de los señores feudales tal y como exigían las pragmáticas reales y les empujaba la misma realidad social y política, son años de persecuciones, cárceles y exterminio. Sin embargo, en la medida en que la agricultura feudalista anquilosada va dando paso a nuevas explotaciones más productivas y el consiguiente desarrollo de los pueblos y ciudades, los gitanos o al menos la mayoría de ellos, ocupan espacios en el sistema de producción. Son espacios en los que ellos se mueven como peces en el agua. No están sometidos a nadie, mantienen lo esencial de sus ansias de libertad de movimiento, pero al mismo tiempo les permiten vivir dignamente y mantener lo más profundo de sus raíces culturales: la unidad de la familia.

Como no podía ser de otra forma, la cultura gitana se adapta a la nueva situación y se enriquece, al tiempo que influye en la cultura general de los españoles, especialmente en Andalucía y Extremadura.

Es en esa época fundamentalmente cuando los gitanos conforman lo que hoy en día se conoce, o mejor dicho se desconoce, como "Leyes Gitanas".